lunes, 8 de noviembre de 2010

Imperativos.

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Mírame
como si no existiera el tiempo,
mírame como se miraban ella y él
aquella noche.
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Miénteme
con la falacia de la inocencia primigenia,
cuando no éramos nosotros, cuando eras
mujer así sin comas.
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Las maletas del verano reposan raídas por la escarcha
y en la piscina, las hojas secas
son el mar que tu cuerpo
nadando abrazaba
en las tardes del vértigo invisible.
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Ya no hay playas imposibles, y el amor
es un lógico ejercicio matemático,
pero estoy dispuesto a quemar las naves en la orilla
y perecer ahogado a dos metros
de tus rodillas.
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Devuélveme
la mujer que amé,
que amo,
que amaré,
déjame entrar en tus trigales sin permiso.
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7 comentarios:

Begoña Leonardo dijo...

Cómo no obedecerte... El amor es imperativo es arrebatado, como lo que en este pasional poema demuestras...

Cariños achuchados

Mayde Molina dijo...

Qué bonitos tus imperativos, Eloy
Me hace mucha gracia eso de "parecer ahogado a dos metros de tus simpáticas rodillas", yo creo que se hace completamente innecesario con todo lo precioso que le has escrito...

Besos y abrazos, feliz día

Odile dijo...

Seguro que esa mujer a la que ordenas cae rendida ante tus imperativos, porque eres un pedazo de poeta. Un poema precioso.

Un beso que no pide permiso para entrar.

Amelia Díaz dijo...

Coincido con Mayde (con tu permiso...jajajaja...ya hablamos un día sobre los "consejos"...jajaja)
Mira cómo suena:

"y perecer ahogado a dos metros
de tus rodillas"

(salvo que se pretenda llamar la atención, lo cual hace muy bien)

En cambio, los versos

"mujer así sin comas"

y los tres finales, son SUBLIMES!!!

Es un poema magnífico, mi querido Eloy.

eloy dijo...

El amor o es imperativo o no es amor.
Gracias por vuestros comentarios. Es muy agradable saber que hay alguien al otro lado.

Mayde , Amelia, tengo una tendencia natural e innata (otra vez, lo véis?) a adjetivar a todo sustantivo que se tercie. En el caso que comentáis creo que queda mejor así como dice Amelia. Creo que lo voy a cambiar. Es lo que tiene ir por la vida de poeta intuitivo.
Sed buenas.

trovador errante dijo...

A veces el imperativo poético después se convierte en silencio y deseo, sin comas y nada que impida ser nosotros.

Buen poema, de parte de otro poeta intuitivo...;-)

Un abrazo,
Kike

maravillas dijo...

¡Excelente, excelente poema, amigo! Y no es nada fácil dejar una lluvia de poemas entre las ramas de esos árboles.
Un fuerte abrazo