lunes, 18 de junio de 2018

Las partículas elementales


En el tiempo en el que inyecto
60,63 euros de eurosúper 95
a mi Peugeot 308 negro
en la gasolinera Repsol
de la avenida de Valencia
suena en la megafonía exterior
Turn! Turn! Turn! de The Byrds.

Mientras termino la última de Millás
descubro en la terraza una línea
puntos suspensivos de cagadas de ave
blanco y negro alternativo
auténticos tests de Rorschach
indescifrables y esquivos
al lenguaje común de los humanos.

Renovación DNI cita previa 16:24 tarde
Tomo el ticket que acaba en 24 y
me dejo llevar por el tedio.
Y leo en un cartel: tasas 11 euros
no tarjetas y rasco en el descosido
de mi desvencijada cartera
once monedas se aferran a mi mano.
Tres versiones anodinas
de un mismo descubrimiento:
Las posibilidades son mínimas pero existen
yo también
puedo ser un poeta superventas.



miércoles, 13 de junio de 2018

Desvaído



Pleamar de insectos.
La planta trepadora se enreda y cae
desde lo alto del muro que otea la ciudad que ya no es.
Lanzo agua sobre el contexto vegetal
distribuyo el alimento por las cortezas de las cosas.
Yo también soy un ser de la nada
como toda nube me desgajo
y esparzo palabras en un tablero multiforme
en el que nadie reconoce mi rostro de hoy.
Miradme ahora
cómo me uno a la corriente de congéneres
cómo adapto mi cuerpo al descenso de una noria
cómo soy el invisible actor del jersey amarillo
situado en la butaca 14 con un refresco en la mano
a punto de sacar el lápiz y verter el líquido
en la moqueta por la que pasaron antes.




miércoles, 6 de junio de 2018

Territorios sensibles


Como de esa boca que me come
aspiro azahar aroma de sexo y siesta
vierto mi poso abierto a una pomada de sendas
donde acudo de la mano de una pantera blanca

el corazón se dilata y sístole y diástole
son palabras lanzadas a la corriente de una cama de madera
en un río suroeste que desemboca a golpes de espasmo

me abro a tres sueños impares que no recuerdo
el reloj de tres patas se lanza por la ventana
una cometa
una sirena
una corbata.


sábado, 2 de junio de 2018

Uluru


Yo tuve una boca
equilibrista
entre mi boca
que manaba rosas
y un verso
con cero palabras
en el que desgajarme.
35 segundos de fuego.
Yo era un paracaidista
descendiendo
sobre el monte Uluru.
Hoy conservo
el desnudo y el sabor
descalzo de hojas
camino a tu guarida
con la sed despierta
toco tus labios.
En el vientre del domingo
un turista
encontró una caracola.
No dejes ahora
que me vaya.


lunes, 28 de mayo de 2018

[Puesto que la garza ha sido abatida]




Puesto que la garza ha sido abatida
antes del desuso en la charca seca
y la cigüeña rompe el instinto
porque la cornisa tiene púas ahora
que pervierten el advenimiento
el tránsito estimado de las sábanas
y las autopistas han sido tendidas
cruzadas las selvas por una mirada cínica
el conato se hace incendio en la habitación impar
las amapolas son sorbidas por el búfalo
el anillo crece y come dedos
como en los años que preceden la masacre
Puesto que es posible la rotura del hielo
a estas horas de luz en las que todo se confunde
verdades y bueyes arcas y barcos
arcenes divididos por un muro de cabeza de botón
la extendida profesión de la derrota
fusiles con percheros el ansia
de vivir en la casa en el árbol
con la raya que atraviesa el pantalón
Yo denuncio a esas manos que escampan la sal por las tuberías
Yo denuncio el grito hondo que no lleva regreso
la puerta cerrada cuando las naves queman
esa leve mueca de los capitanes
si miran desde el detrás y no ven nada
Yo denuncio a la muerte cómplice
y al animal ortopédico que pace
en las aceras del palacio
Nadie nos conoce
Yo establezco una andanada
Me abrazo al tronco de árbol de un alcornoque
como si fuera el rendido el absuelto el rehén del bosque que proclama
Pero nadie aquí
nos conoce.





jueves, 24 de mayo de 2018

La canción de A



A rayo.
A cuerpo.
A trenza de tormentas
con un amor de vendimia
y la fuerza de los pájaros en cardumen
de voces en el asalto de las puertas.

A percusión.
A viento y cortina libre.
Al lugar en el que nunca estuvimos
con la soga y el eco en la espera
de tanta herida proyectada
en el envés de los muertos últimos.

Esta canción
se arroja desde el filo de la navaja roma
y las alas se parten en dos lunas menguantes.
Con un estruendo sincopado
está llegando desde el fondo
de un cubo perfecto de piedra seca
allá donde la araña ensaya el látigo
y los sauces lloran por la muerte de su danza.


sábado, 19 de mayo de 2018

menú del día



menú del día bar restaurante
de barrio ocupo mi mesa
pegada a la pared junto a una foto
enorme de un conjunto de cabras
y en el transcurso del primer plato
un humilde revuelto de gambas y ajetes
al alzar la vista de manera banal
observo en una mesa vacía
una botella ancha de cristal
medio llena de vino tinto
y escucho a mi padre
desde el fondo del recuerdo
con esa voz de padre decir:
pásame la frasca
y como un estúpido humano
busco en el google:
frasca: recipiente de vidrio
transparente con base
cuadrangular y cuello bajo
que se usa para el vino
y un calambre de frío
me atraviesa la boca hasta los pies
mientras lloro una risa idiota
o río dos lágrimas indecisas
hasta ese momento
oportuno y certero
en el que el muchacho rumano
me acerca el carajillo de Baileys
y no sé si es
por esta soledad de ahora
o esa astenia de siempre
o el efecto circular
de media botella
de vino blanco turbio gallego
tan fresco y tan fácil de beber
por lo que el tiempo
ese brutal psycokiller del amor
se ha sentado a la mesa
y sin permiso
ha llenado de migas el mantel