jueves, 19 de septiembre de 2019

Mí, ahora


Las aspas del ventilador me ignoran, ellas
tan seguras en su giro
ausente de cuadrados
distanciadas en el sueño
que una música les rezuma, y yo
tan extraño de mí y tan perdido
en mi curva, en mi andar errado
y errante, frente al modo y la forma
justa y exacta en que este ingenio
metálico esparce aires
por encima de mi sextante
mi claro lunar, la parte
de mí que no me reconoce
en esta cansada soledad de ahora.




martes, 17 de septiembre de 2019

En la primera hora de la quietud



En la primera hora de la quietud
hubo laberintos que desentrañar
vínculos que demandaban ofrendas.
Se derramó la soledad como un planeta
visto por el ojo de un astronauta.
Hambre de cuerpos en la orilla del sueño
así es la pausa que precede al derroche.
Bosque silbante de alientos. Trabajo
de manos doblando las olas duras.
Racimos en boca de uva como la sed
del tacto cuando busca la raíz.
Tras el disparo la sonrisa boba y esa
forma tan tuya de desenredarte.




martes, 20 de agosto de 2019

Cuerpos dispuestos para la máquina


La velocidad se detiene
a mirar el agua
que horada los puentes.

Los maniquís imaginan
ser bípedos de bíceps biempensantes
y el clamor es un efecto neutral
en las costas del placebo.
Pantallas indoloras sumergibles
para mentes de repetidas rutinas.
El programa actúa según
parámetros estrictos
fijados a años de aquí.

Saldrá la turba
y acompañará al séquito.
Grabarán y guardarán
compartirán el pulso
el sudor el hedor de los cuerpos
el dolor el escorzo la pirueta
y 100000 células se adentrarán sumisas
en el mar sin apellidos.
Cuerpos livianos
acelerarán la huida
y una gaviota-dron en el cielo
anunciará la próxima distopía.



martes, 13 de agosto de 2019

Vacas






No parpadean
los ojos de vaca
en sus pupilas vacunas
mi rostro cetrino de ayer
la luna abatida
menos que nube
desvaída mancha
en el lienzo visor.

Vaca de tardes
inéditas de domingo
vaca de vacas
anacronismo
aura blanca
para la sed mortal.

Fíngete falso invisible
cruza el sendero
a las dos y diez
olvida el séptimo día
todas las vacas
te están mirando
no parpadean
los ojos del pez.




jueves, 8 de agosto de 2019

Remitido por




En el polígono hay naves
pero el mar es un señuelo
para los no iniciados.
El extrarradio una mandíbula
elevada al cubo
donde la tarde no pasa
sino anodina.

Las flores de la resistencia
incitan al verde con su lectura
y un libro de poemas
es un objeto vibrante
mal interpretado.

La muchacha de azul
viste un uniforme azul.
El hombre frente a mostrador
se lleva a su casa
al desconocido del lago.
Un camión engulle rotondas
a cada gris orografía.
Las montañas son un fondo
convertible en wallapop.

No está disponible aquí
la marcha atrás. Los coches
lucen sucios sus colores.
Una brizna de tiempo se desangra
en la esquina de la constelación.

Hay señales de vida
en todas las direcciones.
Aquí nadie pierde su codicia.
Una estructura de signos
te desemboca en los parkings.
El ángel mezquino cubre las apuestas.

Concierto la entrega.
Me identifico.
Mi número de envío tiene 14 dígitos
dos de ellos son letras
y termina en 7.



lunes, 5 de agosto de 2019

La extensa hora



Los rumores del mundo
son gorjeos de agua
inasibles en esta altura de azoteas.


El espantapájaros saluda a las nubes
desde la portada naranja.

Se nos escapan las palpitaciones
el llanto sereno y el respirar de la yedra.

Después el sol levantará su falda
tras la silueta roja de un vulgar atuendo.

La urbanidad tiene sus normas.
Hay desvíos posibles. En cada ocaso
espera una claridad nueva.




lunes, 22 de julio de 2019

Perdido



Me perdí el rayo
el trueno y el relámpago
la noche hirió los candados
y no hallé la séptima puerta.
Me perdí entre dos columnas
y eran tus muslos hambrientos.
Como el animal herido de incertezas
como el pájaro mojado en tantas lluvias
como el río discontinuo
renacido en las distancias
soy y fui
afluente de cenizas
cauce de las horas turbias
que no regresan al líquido
fluir de las desembocaduras.
Tiene que haber en algún lugar
una señal insomne y roja
puede que ovalada
tal vez con luz intermitente
para que yo sepa
para que yo distinga
para que no me pierda
y sepa
lo que tengo que hacer para ser
exactamente tal
y como tengo que ser.
Me he perdido el concepto
el tema el mensaje y la manera.
Me pierdo en el primer verso
y este poema se atrofia.