lunes, 22 de noviembre de 2010

Día de visita.

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Hoy
voy a ver a mi madre
y una mordida insolente
me carcome las costuras.
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Ella no me espera
ella no espera
a nada y a nadie
pero sabe
que la muerte no es eterna
y la veré diluirse entre mis manos
las suyas
amasando estériles
la blanda superficie del invierno.
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Jugaremos
a intercambiar nuestras provincias
yo, la de alto, serio y con corbata
mi madre sera niña
pequeña, lisa, breve, llana
y cerraremos
con un giro asombroso
los grifos de la tristeza
las vacas grises de la tristeza
el aroma del café de la tristeza
la nieve sucia que amasa la tristeza
la tristeza matinal de la tristeza.
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8 comentarios:

Sara Royo dijo...

La vejez no debería ser una puñalada en el alma, o en el cerebro, o en el corazón. La vejez debería ser un estado gozoso de gracia y sabiduría, ese lugar al q deseamos llegar para disfrutar de la calma sin preocupaciones, el cómodo sillón desde donde contar los recuerdos y ser la memoria de los q nos siguen. No debería ser triste. No debería poner tristes a los hijos.
Un besico, Eloy.

María Socorro Luis dijo...

Qué belleza de poema, Eloy.
No solo por lo que dice, sino también, por la sensibilidad, ternura , lirismo, dulce tristeza ... con que está dicho.

Te abrazo.

ufff43 -Luisa Navarrete dijo...

Cuando al mirar a un padre sólo ves el asolado vacío de la memoria carcomida, y esa fragilidad, de repente un niño perdido otras un violento viento....... el alma se cae al suelo y se hunde en la más absoluta tiniebla. Tantas veces repetí "que soy yo.... que soy yo...." y allá se fue su vacío y él (eso sí mi mano nunca dejó de apretar la suya).....3 años hace ya

Habrá que colorear esas vacas Eloy !!!

Besos de los inmensos

ufff43 -Luisa Navarrete dijo...

ufff Eloy igual me he pasado..... si no lo encuentras adecuado dinamita el comentario, que se me fue el pensamiento a otro sitio al leerte

Besicos

Amelia Díaz dijo...

No, Luisa...así estamos todos...viendo como nuestros padres/madres se nos van...unos del todo y otros, de a poco, lo mismo.

Sí, Eloy, ya lo hablamos tú y yo: se vuelven pequeñas nuestras madres, niñas, frágiles...se van...

Hoy no te coemnto el poema, pero te doy mi mano.

Besos enormes, amigo querido.

Anele dijo...

Amigo Eloy ¿Por qué no has votado en el concurso?

maravillas dijo...

Ese pie forzado de la tristeza es muy bueno, Eloy.

Mayde Molina dijo...

Es muy lindo, Eloy
muchos besos para los dos