miércoles, 21 de julio de 2010

Declaración.

Me declaro luminoso admirador
de tu prosa rotunda,
tus nubes como palabras,
tus espléndidos punto y seguido,
la riqueza carnal que anida en tus adjetivos,
el sabor como de boca en todas las frases que acaricias.

Me declaro república insurgente
en la nación alada de tu vientre
desde donde planteo bélicas estrategias
con que conquistar las inmaculadas curvas
etéreas, que son tu enigma suficiente,
esa manera tan roja de hacerme súbdito, vasallo o esclavo.

Me declaro hechizado hechicero
indefenso ante los ojos que me miras,
amante incrédulo de su singular fortuna,
la de sentirme tenazmente inmortal cuando me amas
con las manos, con los labios que son
imaginados y ciertos, un regalo esencial para el invierno.

Me declaro, en fin, indómito explorador
de las vastas vertientes en tu planeta salvaje,
devoto infiel de tu panteista anatomía
en la que quemo las naves
antes de la derrota más dulce,
la de sentirme el más feliz en tus conquistas.


5 comentarios:

Anele dijo...

¡¡Toma ya!! (salió expontaneo)

;)

Carmela Rey dijo...

Hermosa declaración de amor. Hace falta humildad para declarar lo que tu declaras, y sentirse muy enamorado. Enhorabuena.
Un abrazo

Odile dijo...

¡Qué maravilla, Eloy! ¡Qué fortuna la de ser musa de tus versos!

Un beso que se declara ferviente admirador de tu magia.

Mayde Molina dijo...

Yo me declaro
bebedora de tus sueños, de tus versos, de tu lluvia milagrosa de palabras...
Es bonito empezar el día leyendo algo tan hermoso, Eloy.
Gracias poeta,
besos de aire te envuelvan como dulce brisa.

Jose Zúñiga dijo...

Una declaración en toda regla.