domingo, 17 de febrero de 2013

01:58




Volver a descender los ángulos que te enmarcan.

Como una alegría primera
volver a palpar los bordes de tu esqueleto
con la necesidad de un desahuciado
y comprobar que el tiempo
fue una losa ayer.

Y alzar urgente el obelisco que descubre la soledad de los peces
………..en tus simas jíbaras
………..en los montes que atenazan la piel que se confunde
………..donde los remos actúan unísonos como todos los segundos.

Así
…..volver
como quien vuelve al cuerpo que le dio la vida
y aspira aroma y toca 
todas las noches en un pecho
anunciando el futuro del Hombre en una sola acción.

Mañana
los cuerpos cansados ante la máquina
rendirán su júbilo en el altar del vertebrado.

Mañana
todo puede ir a peor
en el país del asco y la vergüenza.



1 comentario:

Amando Carabias María dijo...

Estoy de acuerdo: solo esta pasión puede atenuar la calamidad en que vivimos.