martes, 28 de febrero de 2017

El sitio de mi recreo


Junto a las pequeñas botellas
de arena rubia etiquetadas
en dunas anteriores,
 

junto a la crasa que gira
en busca de la luz
como todos los seres vivos,


a la altura redimida de azoteas
y montañas, al borde mismo
de sí mismo, con los pies testigos
de ese torpe vagar discontinuo,


allí la libreta garabateada
y la música humilde de bellas folksingers
rasgando el cielo protector desde su base
con palabras que nunca llegan a mojar
como ocurre afuera
en este pedazo de intemperie.