miércoles, 24 de agosto de 2016

Correspondencias


Te deseo la lluvia cuando amas
desnuda de verbos y silencio.


Envidio tu condición de alfarera,
cuando escuchas y hablas
cómo ayudas y hablas
escuchando al que mira tus ojos
con preguntas que no sabe decir.


Soy el alfil que en diagonal
cruza y descruza los vientres de tu paisaje
el que da de comer a los ciervos en los sueños
que no sueñas   el atlante estibador
en los puertos de bajamar.


Estuve anillando palomas en los bordes de tus lirios
conocí a una bandada de peces
en una autopista que construiste una vez
mientras te miraba.


He dormido a tu lado separado por metros
que no lo sabían
en largos colchones que nos masturbaban
y tú te reías.


Campanas grabadas en las horas fijas
de aldeas que cuelgan
su simiente extinta por los soportales
del monte que atisbas en su lejanía.



Te deseo   está vez    el diluvio
en tu cuerpo      ya continente de espigas
para que traigas a la casa la nieve
el agua en deshielo los pastos  la madera


la historia
 la vida.




2 comentarios:

Andres Zuniga dijo...

Un verdadero placer pasar por tu blog. te invito a visitar el mío. Saludos!!
http://andreszuniga-escritor.blogspot.com.ar/

Lluïsa Lladó. dijo...

Una obra de arte de poema Eloy.