domingo, 5 de febrero de 2012

Poetas de guardia: Jorge Riechmann





Jorge Riechmann presentando Futuralgia en la Librería Primado de Valencia (16/01/2012)


ANONIMO

Adivina la soledad de la bestia cuando la bella está al teléfono
y desaparece de súbito dejando tras de sí
un aroma equivocado y una foto
Qué selva de jinetes
Adivina qué cantidad de éxtasis llenan el hueco inervado de un día
y vestida de abejas negras dime luego la cifra lentamente
Qué estupor qué brocal de desnudez
Adivíname saltando por encima de tu tejado
con los potentes muslos de un diablo que hubiera extraviado su saciedad
y disponiendo sin límites de un arsenal de labios dijera
qué fuente blanca de sed qué ala sin pájaro
Adivíname serpiente con un mapa de enigmas en la piel
tesoros a hachazos felicidad sin recámara
las séis extravagancias de un dado con amnesia
una divinidad de hélices imprevistas pulsada en tu cintura
Adivina cuál es la herida más grande
en el cuerpo más pequeño
qué artífice ha tejido en tu cadera encaje
qué murciélago mira cuando nace un poeta
Adivina si puedes qué caudal o peligro aguarda a que despiertes
e ilumine mi sueño el tuyo libre al fin
qué palabra salobre nos ofrece la aurora
qué lucidez de amor inexcusable
en un país vacío
Adivina cuál es el primer verso que no quiero decirte
qué escondo en la mano cuando te la entrego abierta
en qué música espero ser perdido o salvado
Adivina las lágrimas del Dios cuando despierta de su mito
y ofuscado ve en muerta corza una doncella con flecha
y le arranca la herida con su pulgar redondo
Adivina cuántas pausas perdidas en el cielo
qué loca cacería verde al filo de la hoguera
Adivina qué disfraz detrás de la baraja
y cuando hayas conectado un número y un nombre o te estalle la boca de manzanas
adivina quién quién ha escrito este poema.


ABOLIR LA NOSTALGIA

Es la hermana tullida del deseo.
De nada verdadero se predica.
Le place avasallar: busca vasallos.
No le miréis las manos,
.................................. perder es imposible.

Abolir la nostalgia, esa tenia violenta,
esa impotencia desovillada en máscara,
mi desdentada enemiga más voraz.
Untarle el cuerpo de brea y de vergüenza.

Sea
la desolada quimera del presente
nuestro empeño imborrable.


INCREDULIDAD

No eres
posible,
no es posible
que todo el calor del mundo
haya cobrado la forma de tu cuerpo
tendido e irradiante junto al mío,
no es posible tu cuello
girando sobre la almohada lentamente
como fanal de dicha,
tanta fructificación no es
posible, tan alta primavera
desbordando tus pechos y tus manos
hasta inundar todas las alcobas de mi vida,
no es posible el latido de tu sueño
cuando convoca
paisajes como caricias, dédalos susurrados
de fraternidad y auxilio y maravilla,
no es posible la paz de tu vientre rubio
si te busco debajo de las sábanas.
Desnuda no eres posible. Junto a mí, no es posible.
Eres lo más real y no es posible.


 7

Nunca me han dolido todos los huesos
después de arar o segar de sol a sol.
Nunca he disparado un fusil.
Nunca he violado a una mujer.
Nunca me he desriñonado en una cadena de montaje.
Nunca he navegado en un mercante.
Nunca he linchado a un policía.
Nunca he conducido un camión.
Nunca he matado a una gallina.
Nunca he comido faisán.
Nunca he ocupado una fábrica.
Nunca he dirigido una orquesta.
Nunca he torturado a un ser humano.
Me faltan, en suma, tantas experiencias
constitutivas de la humanidad
en su actual constitución. Yo no me explico
cómo consigo reunir valor
para el trabajo insensato de urdir versos.


CITAS

Una vez llegaste tan pronto
que no había flor que no fuese semilla
mano que no fuera garra
ni amor nocturno que el sol no descubriese
en los cines de barrio o en los parques.
Otra vez llegaste tan tarde
que el prólogo ya estaba en el epílogo
un pinzón cantaba a medianoche
las castañas asadas sabían a sobresalto
de muchachitas muertas.
A veces llegabas cabalgando una tormenta
y te asombrabas de encontrarnos empapados.
A veces custodiada por un tigre
y te ofendías mortalmente si yo le daba la mano
sin quitarme los guantes.
A veces llegabas desde detrás del tiempo
me  tapabas los ojos
y yo tenía que adivinar
si el beso o la agonía
la entrega o cuántos surcos
arados en tu cuerpo por estaciones de un año
donde ya no había plaza para mí.

Hoy te estoy esperando en el momento justo.
En el fruto maduro. En la frente del día.
En una espuma que equidista de la rosa y del cénit.

Amor mío
no tardes.


Jorge Riechmann

Futuralgia
(Poesía reunida 1979-2000)
Calambur, 2011



2 comentarios:

Cita dijo...

Poesía y más poesía. No te sabía tan inmerso en ella. Ahora estoy yo en el lado contrario, es la prosa lo que me esta llamando a voces...

Por cierto, me alegro de que hayas cambiado tu foto de cabezera, la otra no llegue a reconocerla, no sabía lo que era.
Besos
Cita

jojoaquin dijo...

gracias por compartir estos poemas. Es un poeta que me llega. En la poesía también hay lucha ideológica. Un abrazo