miércoles, 21 de diciembre de 2011

Nocturno con poeta y sofá


Todo niega la luz. El sueño se agrieta.
Envejecen sombras mansamente.


Los últimos pájaros que no emigran
duermen en equilibrio precario
frente a mi balcón.


Ni una sola piedra revela su grisura en el espejo.


En el abismo imprevisto de mi frente
un ángulo iluminado. Chirría
la noche de calor antiguo.


Por caminos desbrozados, el invierno avanza.


En tu proceloso origen me descarno.



6 comentarios:

Íntimo fárrago dijo...

En un solo verso te cabe ya un poema. Todo él es muy grato, al menos para mí. Lo he disfrutado mucho, gracias.


Nená

diego Trad dijo...

Muy buen poema Eloy. A medida que lo iba leyendo, pensaba pensaba en cómo me hubiese gustado escribirlo a mí.
Me resultó excelente.
Abrazos

rubén lapuente dijo...

Me reconozco en esa estridencia de la noche:Demasiada existencia para vivir tranquilo.
Un abrazo

Leonel Licea dijo...

Me lo llevo a Twitter, Eloy, este poema debe ser compartido.
Un abrazo.
Leo

Ramón Ataz dijo...

Hacía días que no leía demasiado los blogs que me gusta visitar, y llego hoy y me encuentro, no solo éste poema, sino los inmediatamente anteriores, que creo que tienen en conjunto una enorme madurez poética, si es que eso se llega a alcanzar realmente alguna vez. Pero este último, en especial, es que no tiene desperdicio, del primer verso al último, literalmente, porque el cierre es de antología.

Abrazos.

Roger Vilanova Jou dijo...

Me ha gustado la imagen de la piedra y el espejo, un abrazo.