lunes, 11 de abril de 2011

Vida.

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En la nocturnidad bifronte
yo me fío a su fluir enarenado.
Embolos engrasan la ondulación más placentera
y atrás queda el ritmo comercial de las metrópolis.
La cascada es silencio, claridad líquida,
salvaje jaguar en la espesura,
riendas que curvan la inútil levedad de la palabra
cuando la belleza estival anida
como brutal enredadera
en los hombros de las mujeres.

No veré ese rubor certero, boca en boca,
los dedos buscan la caricia perdida
en el remoto lugar que es una noche
de amnésica ilusión y privilegio,
cierto caudal que irreverente me diluye,
limo y arena, hacia el delta de los sueños.

Convexa posesión, cuerpo con cuerpo,
tiembla la luz en los candiles
y gira con galáctica armonía
la vida en los confines del planeta.
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2 comentarios:

Cita dijo...

Gira la vida en los confines del planeta...
Queramos o no empeñarnos en lo contrario lo cierto es que esto no se puede parar, para bien o para mal, nosotros estamos dentro y lo mejor que podemos hacer es lo que haces tú, hacer poesía de los pequeños detalles.
Besos
Cita

Leonel Licea dijo...

"No veré ese rubor certero, boca en boca,
los dedos buscan la caricia perdida
en el remoto lugar que es una noche
de amnésica ilusión y privilegio...
"
Versos que llegan como la vida, imágenes logradìsimas como la que cito
Me gustò.
Un abrazo.
Leo