martes, 24 de enero de 2017

Las dunas





Imagino las dunas.
Nosotros
cayendo como las hojas,
dándole vuelta a las mangas
de la risa y del daño,
las ciudades ausentes y el mar
a ambos lados.


La arena se vierte limpia
de polvo, limpia de hombres
y su plomo. Un viento
caliente ejerce el flujo
y no hay banderas, sólo
remolinos, descensos, la risa
es una estrofa que esparce
la desidia en los anaqueles.



Si fuéramos niños
- los que no se conocieron
por escasos metros de tiempo -
si lo fuéramos, haríamos
lo que estamos haciendo ahora,
raudos animales con gotas de sal
en las mejillas
bajando o subiendo alturas
como los cuatro años.


Imagino las dunas.
En el balcón de la casa
el viento crea formas y yo
imagino las dunas.