lunes, 30 de mayo de 2016

Fútbol como síntoma




Sentado en el lado favorito
de mi sofá, las once y cuarto,
más o menos, noche limpia,
estamos viendo
el cuarto episodio
de la tercera temporada de Masters of sex.
Y en el momento
en que Bill Masters
lanza a la basura
un best seller de Dale Carnegie
se escucha desde la calle
un inmenso grito,
un júbilo que despereza la noche,
una explosión de alegría incontenible,
cohetes, bocinas,
todas las formas que puede
exhibir la esperanza.

Salimos al balcón,
queremos compartir ese sueño:
acabó la guerra en Siria
o en cualquier otro lugar
del planeta,
el cáncer,
el alzheimer,
al fin reconquistados,
el amor y no
la economía, va a ser
el motor que mueva al mundo...

Y pienso en Gloria Fuertes
versando estas simples palabras
mucho mejor que yo.

Pero no,
la realidad
es un golpe de plomo en los dientes:

Hala Madrid! Puta Bar¢a! Puta Cataluña!
O viceversa.

Castellón
28
de
Mayo
2016