jueves, 6 de noviembre de 2014

Pequeño siniestro sin póliza


Faltaba
el incendio prescrito
en la pupila derecha de la entrada.

La casa, como organismo viviente
muriendo a poco
chamuscada en sus puntas
medio ciega
varada en la garganta del tiempo.

La ceniza plástica
depositándose con ternura
sobre recibos y publicidad.

Quedan
los días justos
de traspaso y compraventa
quedan las gentes
amándose pese a todo
el camión municipal y 
amoniaco perfumado para el suelo

y Rosa y Antonio
de nuevo 
caminando hacia el mercado.




1 comentario:

Carme Segura Segura dijo...

De nou les teues paraules traspassen , s'adintren, arriben a la quietud més profunda de l'ànima. Una abraçada.