domingo, 1 de diciembre de 2013

Poetas de guardia: Ana Pérez Cañamares





Soy lista como un ángel
los segundos previos
a escribir el poema.

En el poema soy prudente:
cada verso un tablón
para cruzar el abismo.

Lejos del poema soy torpe
y los recuerdos no traen sabiduría
sino imágenes talladas en granito.

No vuelo, ni ando, ni me hundo.
Escribo palabras como barandillas.
Me asomo desde ellas y no me caigo.


……………….



Ahora lo entiendo. Por mucho
que haga garabatos en la agenda
la vida tiene sus propios planes.

Yo propongo bocetos.
La vida pinta cuadros.
Solo ella tiene todos los colores.



………………..



Anoche me dicté
el mejor poema del mundo.

Era una nana
un manifiesto
un discurso de bienvenida
un homenaje
una canción de amor
un réquiem
el pistoletazo de salida
para la revolución.

Era capaz de aniquilar
en un verso
y de resucitar
en el siguiente.

Pero olvidé escribirlo
y ahora soy la misma persona
escribiendo sobre la impotencia.


…………………..



Ahora los árboles están
en las casas de los ricos.
Como antaño estuvieron
en los patios de mis padres
en los huertos de mis abuelos.

Pero los ricos no conocen
los nombres de los árboles.

De nada sirve encerrar
lo que no nos habla.
Solo poseemos aquello
que nombramos.
Solo nos posee aquello
que escucha su nombre
en nuestra voz.


ANA PEREZ CAÑAMARES
Las sumas y los restos
Devenir el otro, 2013