jueves, 19 de diciembre de 2013

Nuestros hijos



Nos dicen
que debemos hacernos a la idea
de que nuestro hijos
van a llevar una vida
peor que la nuestra.

Ellos
lo dicen
porque sus hijos y los nuestros
nunca intercambiarán aullidos
en la cola del inem
ni cruzarán miradas asustadas
en las largas horas de espera
en urgencias
del hospital público.
Sus hijos no se sentarán
en el asfalto aún caliente
ni temerán el golpe de porra
mientras los nuestros
recorren perplejos
ese pedazo de vida
que les silencia
y les excluye.