lunes, 4 de junio de 2012

Posesiones



Tengo en la mesa del estudio
dieciséis notas amarillas.
Tengo un calendario con imágenes
de una onírica New York y soy
incapaz de escribir en sus lomos.
Llevo una relación insana con él,
aunque los dos muramos poco a poco cada día
y nos miremos perplejos a las hojas y a los ojos
y no hablemos de nuestras múltiples deslealtades.

Tengo, decía, un desorden sencillo de cola de autobús,
un caos como el caos de una serpiente cuando pierde
la piel y se aturulla y no es capaz
de explicarse el mundo y sus detalles.

Así que, tengo guías y un manual para las distancias
sin impresión en las páginas impares. Y yo me fío
del instinto felino, es el olor
una buena medida del Hombre. La mujer,
la mujer es otra cosa. La mujer es una república amable,
un refugio de cañas y abrazo en el tiempo
del pretexto y la infamia.

Tengo, digo, un calculado equilibrio entre escarcha
sin arder y carámbanos en deshielo.
Tengo poemas tan altos como cornisas
traspapelados con facturas del gas y revistas de cine atrasadas,
una esquiva soledad acechando los augurios
y el vértice de un amor que me reclama. Tengo
todo lo antedicho y todo lo decible
como la espiral de un torbellino desanclado
y necesito esas manos que amontonen mis papeles,
mis perdona a destiempo, mis ganas de ti
cuando no, el estupor de tenerte en mi cama
y saberte distinta.






8 comentarios:

Histeriopía dijo...

Tener todo menos a la otra persona, en la ausencia del otro están las ganas de tenerlo.. eso es lo que mas me gusta disfrutar.

joaquin dijo...

me ha parecido un poemón. Las estrofas son de una solidez y una sensibilidad admirables

enhorabuena

Leonel Licea Alvarez dijo...

Excelente poema, Eloy, de esos que no me canso de leer.
Con tu permiso, lo comparto.
Un abrazo.
Leo

María Socorro Luis dijo...

Así, a primer golpe de lectura, me parece un gran poema. De los especiales. Vuelvo a leerlo detenidamente.

Un gran abrazo, Eloy

Amando Carabias María dijo...

Yo diría que este poema es grande. De los grandes.

Sara Royo dijo...

Eres afortunado, pues.

Gino Ginoris dijo...

Poesía.
Abrazo.

rubén dijo...

Un poema que te retrata, que te hace cercano, que me gusta mucho.
Un abrazo