jueves, 5 de abril de 2012

De mayor quiero ser como Leonard Cohen




Escucho a don Leonardo por las rendijas del televisor de plasma
en esta tarde afable de paréntesis sureño
y la voz cavernosa del bardo canadiense
me acuna con su reptar de lento crepúsculo.

Hydra dejó de ser una isla donde los burros 
guían al caminante hacia la casa sin puertas
y la democracia está llegando a los USA
con la firmeza con que cae un gobierno tercermundista.

En mi cuaderno de versos hay demasiadas cuadrículas
frases subjuntivas que no alcanzan a mojar
como lloras un aroma que te lleva hasta un ya fue.

La canción retorna a su letanía de blues
y aunque Suzanne ya no baje al río
porque cubre su demencia con un lenguaje sin signos
yo vuelvo a casa en tiempo de mudanza
no más sabio pero con remaches metálicos en las alas de papel.

El tiempo no puede disimular su canina labor de asalto
pero me place creerme fuerte hasta la muela
y escribir poemas que nadie entiende.




3 comentarios:

ruben dijo...

Que nadie entiende o que sólo tú entiendes?Un poema lo puede salvar una metáfora.LLegarás a menos corazones pero eres necesario.

Manolo Benages dijo...

sublime en todos los aspectos el ritmo, la estructura, las ideas.. las sensaciones..
No necesita ser entendido.. sencillamente llega, penetra.

joaquin dijo...

estoy de acuerdo con los dos comentarios. Tus versos están llenos de sugerencias