martes, 17 de enero de 2012

Tantas muertes pequeñas


Tantas muertes pequeñas sin apertura en boca,
famélicas miradas perplejas.............................¿cuántas son?
¿Cuánta excepción puede aceptar una regla?

La horma se ha hecho sistema
y agrieta la calidad del ser que abrió
una vía hedonista en el mundo verano.
Ondas expanden hedor en los costados.
Abrazo antídoto para las nuevas costumbres.
Tantas las veces palabras
como cataclismo paranoia edulcorante
berrean subliminales en las retinas
de los árboles sumergidos.

Tan cerca de la unidad y de la fuerza
como de tijeras que ausentan ese crujir simétrico de arena
en olas renacidas
que erosiona hasta el hueso en la embestida
y hace correr ríos que nunca existieron.

Tanta moneda en el centro de las apáticas vidas
y un poste electrificado .................................. ¿cada cuántos hectómetros?

Las hileras pierden su condición vitalista
desde un plano cenital.

Tantos números venciendo la lágrima en un desahucio,
mintiendo en la triple joroba de un oasis
de turgentes palmeras y tanto
escombro escarnio expurgo tanta rabia.

Tantos árboles huérfanos de abrazo
y tan poca
................. la utilidad de un poema.


2 comentarios:

Leonel Licea dijo...

Eso tienen las muertes pequeñas, cotidianas, nos hacen dudar de todo, hasta de la utilidad de un poema, pero en el fondo son esas dudas que despiertan las que nos empujan a enfrentarlas cotidianamente.
Me gusta tu poema, Eloy, la profundidad con que tocas el tema y el modo con que lleva a la reflexiòn.
Enhorabuena
Un abrazo.
Leo

Sarco Lange dijo...

Una ruta atestada de violines, máscaras y muros cayéndose hacia arriba.

Abrz.