domingo, 8 de enero de 2012

Cotidianeidades


Llamas
con voz de hojaldre
y seguro crujir de cremallera.

Yo abotono los goznes de la prisa
y simulo un firme movimiento metamórfico.

Tú, claridad de fuente campesina y alimento,
desarmando el sujeto establecido.
Los párpados, temblando como rehenes
del lenguaje no verbal con que nos vives.

Yo desando las horas anfibias
en que me domesticaron.
Fundo un bosque de helecho sencillo
y visto de sonrisa espléndida
mi rostro de bisagra.


Volveremos a claudicar mintiendo notas,
destapando las sábanas hasta el límite del frío.

Con ternura desprendida los sauces
estrenarán su función abrazadera
y un cielo mudo presentirá nuestra semilla
alabando los contornos con la lluvia.



3 comentarios:

Ramón Ataz dijo...

"Llamas
con voz de hojaldre
y seguro crujir de cremallera."

Genial comienzo, Eloy, para un poema lleno de hallazgos. Muy bueno.

Un abrazo.

Leonel Licea dijo...

El inicio del poema atrapa al lector y del poema no es posible escapar, porque crece continuamente, Eloy.
Me gusta mucho.
Enhorabuena.
Un abrazo fuerte.
Leo

Tomás Rivero dijo...

Coincido con los comentarios anteriores, y me quedo con estos dos versos:

Con ternura desprendida los sauces
estrenarán su función abrazadera

Buen poema.
Un abrazo, Eloy.