miércoles, 2 de febrero de 2011

placebo



nos marcaron al nacer
con el trueno en la palma de la mano

nos vendieron el pánico
como única moneda de cambio

nos restaron el tiempo
nos hurtaron los labios
nos diseñaron opacos
desenfocados

nos inyectaron sus números
para hacer más útil nuestro hastío
para ser cada vez más
filas
más columnas
mas hileras de filas y columnas

nos llenaron la trompa de palomas pútridas
nos vistieron con trajes
que no estaban pagados
nos cobraron por lo nuestro
y por lo suyo

escribieron que el amor era la forma
más perfecta del comercio

nos lo dieron todo
sin pedir permiso:

las máquinas brutales del último genocidio
las pantallas planas y el miedo
las diez horas al día cinco veces por semana
el placebo que es vivir
y saberlo

y aquí seguimos
con los dientes blandos
las camisas blancas blandas
las manos
blandas
mirando escaparates
con la desidia del que pasa
y no se queda


5 comentarios:

Cita dijo...

Demasiado organizados?? porque es para planteárselo... un placebo rebelde? perdona, pienso en alto jeje

besos

Cita

Cita dijo...

de eso nada! encanto tuuuuuuuuuu!!!

María Socorro Luis dijo...

Todo un poamazo.

Fondo, estructura, ritmo...

Enhorabuena. Y abrazos.

ruben dijo...

Que todo lo que nos duela sea sólo un matiz.Que este viaje hacía la muerte que es la vida se lo hagamos agradable a quien nos rodea.Yo no deseo más.
Saludos

Leonel dijo...

Coincido con Soco, este es un gran Poema, Eloy.
Enhorabuena.
Leo