miércoles, 13 de octubre de 2010

Nosotros.

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No te esperaba. Llegaste
en el instante final de la lluvia,
apenas cansada, casi sin sueño, mujer toda
y el niño azul ensayó en tu pelo
mil variantes de un extraño vuelo.
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Yo, apenas crecí,
fui por siempre el instante aquel enfebrecido
en el que sellaste con tu boca
el aroma de todos mis cuerpos.
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Tú, apenas gacela
apenas toda tú fuiste la armonía del rayo
cuando callaba la noche
enroscada ya por siempre en tus sueños sin dueño.
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Nosotros, los de entonces,
ahora que apenas somos el momento fecundo
sobrevolamos auroras apenas blanqueadas
ignorando la pena que equilibra al hombre amable,
y como el verso aquel
que nació hacia el amor,
hacia la muerte,
soñamos sueños apenas inciertos.
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2 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Muy hermoso.
"El niño azul ensayo en tu pelo
mil variantes de un extraño vuelo"...remarcable.

Abrazo, Soco

perdon, se me han escapado las tildes ...

Calipso dijo...

Eloy cada día me gusta mas leerte.

Un abrazo enorme enorme, el poema es sencillamente genial