martes, 1 de abril de 2014

Obsolescencia programada


El parasol varado
la grieta presente
en la cornisa ajada
los clavos afuera 
sin sitio en que clavarse
la llovizna sucia
como sin verano
el radiador cojo
a medio calor
en las lámparas
un desecho de insectos
elucubran
sobre la última subida
de la tarifa de la luz.

Y en mi savia
circula un calor de cuerpos en hoguera
sin palabras que sobrevivan
después del encuentro.

Una estepa vacía de números
es el ayer. Hoy
un silencio de pájaros
nos está anunciando el privilegio
la única verdad sin tala de arena
en playas víricas
es el abrazo que mantengo
acumulando errores detrás de las puertas
dejándome entero en cada contractura
en cada trozo de tiempo
que va encajando
y va siendo ayer
cada
vez
más
deprisa.