lunes, 5 de agosto de 2013

Digresiones



sabes de mi rubia majada
en lo alto emigro
cada semana es un fuego
en el tiempo de curar

los ojos que me llevan
que me nieblan
que te intuyen
guardan un lugar equidistante
al traje de piel cobre que te viste

hay distancias a ti que me dicen ven
desde trapecios finamente equilibrados

he visto caer un edificio
detrás de tu último paso
rasguños por el suelo
rescoldos sin herida
desparramados pero tu boca
galope y destello

allí me alisto cartógrafo
zapador del surco hendido
cóndor extinguido
viviendo anonimato