miércoles, 15 de mayo de 2013

La mirada interior




Si al mirarme ves un rostro claro y digno

Si observas en mi rostro un bosque digno y claro que libera su lenguaje de tácticas

Si me hallas en un rostro claro y digno que ha liberado su lenguaje de tácticas para habitar un mundo exhausto

Si ves en mí el rostro claro y digno libre su lenguaje de métodos y arengas para habitar en un mundo donde el amor es una rama extendida

Si encuentras mi rostro claro y digno y libre mi lenguaje de planes y métodos para habitar un mundo que prescribe los sueños como un incendio a extinguir

Si adivinas en mi rastro un bosque claro y digno y liberas mi lenguaje de tácticas y planes para construir un mundo que no prescriba los sueños como ramas de un enjambre y en mis espejos no ves muescas como esquirlas de cristales antes de anudarme al cuatro de tu espalda con una cordada de manos y noches

entonces 
cierra la puerta y
quédate conmigo



5 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

¡Qué maravilla...!

Gino Ginoris dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gino Ginoris dijo...

Me equivoqué en algo.
Decía que es una verdadera fiesta leerte.
Abrazo desde el sur del mundo.

Leonel Licea dijo...

Amigo Eloy, es un placer leerte siempre. En muchos puntos de este poema me reconozco en cierta manera.
Un abrazo fuerte.
Leo


Tomás Rivero dijo...

Me gustó ese velado homenaje a Benedetti, "No te salves":

..pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Abrazos, Eloy.