viernes, 5 de agosto de 2011

Silencio




¡Silencio!
susurra el tigre dormido,
el tigre imposible que apacigua los montes

silencio de pájaros,
de arroyos secos
y de vacas silencios,
-tu boca convoca
de labios silencio-
y el grillo retoma
su aullido estival.
Los campos se ondulan
como melena de león
azotados
por un sol dudoso,
perezoso sol en rebajas
y yo
me declaro uniforme,
felizmente encontrado
en sus límites,
definido en los contornos,
frontera sin muros
en tu vecino país.



.

3 comentarios:

Mayde Molina dijo...

Es un poema precioso, Eloy. Me gusta muchísimo, especialmente el final
"frontera sin muros
en tu vecino país".
Besos, felices días. Que estés muy bien ;)

Gino dijo...

Que ritmo tan bien logrado tiene este poema, me ha gustado muchísimo.
Un abrazo.

Laura Caro dijo...

Mejor guardar en silencio esos momentos especiales, ese estado de gracia... que nada rompa la magia.
Un abrazo.