jueves, 16 de marzo de 2017

Un cierto postureo




Venid          aquí   venid
venid a ignorar mi nombre
como los pájaros ignoran
la palabra vértigo
venid                     y despojad de verbos
mis rodillas necias y huecas
listas para el despiece y el caldo
para que comprenda al fin
el sentido último de la postura
el lenguaje integrado de las máscaras
en un baile que no supe bailar.



Me bastaba con ahuyentar al frío
y a los fantasmas de vientre ancho
con las manos cercanas centelleando.


Yo sólo busco en las palabras
rellenar puntos vacíos que me circundan
cuando la noche hinca su miedo
en mis tendones como una hiena.


Escribo para curarme
para ser menos mendigo
en una estación de paso.


Pero vosotros venid
y cerrad las puertas cuando leo.
No llegará mi eco
a las ciudades limítrofes
no habrá un ardor un estallido
que convoque vuestras voces biseladas.

Yo me quedo en el sendero
que bordea el río
contemplando el trajín
de pájaros
y escaladores.