miércoles, 14 de abril de 2010

( ... )


Cartógrafo varado en tu anatomía
acampo sin prisa
en las sonrosadas cumbres que son tus rodillas.
...
..
.
Cruzaré glaciales desiertos de escarcha subterránea,
trazaré expediciones imposibles
a los manantiales del placer y la angostura.
...
..
.
Geógrafo de los surcos y las simas,
huésped permanente en contiendas cotidianas
donde las manos confunden firmeza con sigilo.
.
Serpenteo en tus contornos alabando tus límites
y tus manos derraman
en mareas sucesivas
el jugo nocturno del verano.
.
Y tu boca abrasa
el incendio que soy,
ya volcán inactivo
en tus fieles manos de diosa.

3 comentarios:

Sara Royo dijo...

Qué bonito...

Cita dijo...

Pues sí es bonito sí... yo siempre me muero de envidia cuando leo algo asi... quien fuera receptora de esos versos...

Besos

Cita

Odile dijo...

Un poema geológicamente encantador. Me encanta especialmente ..."Y tu boca abrasa el incendio que soy..."

Un beso volcánico