lunes, 23 de octubre de 2017

Two for the road



Tono de luz
piedra ardiente
caemos en el anonimato
en cada carretera comarcal
D101 D6009 D607
números tan sólo
la parte redundante
en la salida que hay que converger
Tras los sonoros dongs
me siento el Albert Finney
de los primeros viajes
antes de quemar
el coche verde
cuando todo
era un desconocido por venir
y veo en ella
tomando el volante caliente
una Audrey Hepburn madura
tan estupenda y tres chic
y con tanto sentido del humor
La película termina
con final abierto
en la siguiente curva
una señal ambigua un McDonald's
carril de adelantamiento y una máquina
cosechadora entre su ceño
y mis gafas de sol
Me abrazo a su cintura en los selfies
me dice que pongo cara de malo
pero no
no puede ser yo no soy malo
Un pájaro negro
ha estado a punto
en este preciso momento
de cagarse en el claro
que circunda mi cabeza poderosa
es un incendio que ya no encuentra respuesta
las hojas caídas
se cuelan por la juntura
mal sellada
de la puerta en la cocina.
Entro en el zulo
a desechar raíces
los mismos pájaros
sobrevuelan la morada
es tarde y hay que reponer las pérdidas
mañana
será un nuevo todavía.



1 comentario:

RECOMENZAR dijo...

Me gusta tu poema Tiene aroma a recuerdos