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domingo, 17 de mayo de 2020

Rocas rosas



Encontré las rocas rosas en un país rubio
sin saber que la brújula
alteraba el horizonte de las islas.

El caimán de piedra. La casita blanca.
Vuelvo a la presencia de mis predecesores
pétalos surcando olas y norte
se enzarzan con mi mirada anacoreta.

Las flores ahora
ya solo crecen en las aceras
el mar es un listón que cambia
de gama de color cada tres días.
Mi aliento se embosca. No puede
aceptar el rencor de las bandejas.

La espera es lenta. La lectura
limpia las manos con su arrebato.
Cuando despierto
ya no alcanzo al poema.

Cualquier árbol que abrazaré
me envía un telegrama.



sábado, 4 de enero de 2020

Gregal


En la urdimbre del mar
estáis
muertos míos
y yo en la punta celeste
de este mediodía dorado de noviembre
con el mar como lienzo
de aquel tiempo acumulado
a historia de barro y
racimo de viento
raíz de vida
puerto escondido
al que aferrarse.



viernes, 26 de octubre de 2018

Fin del fin



Termino con el papel hambriento de menguantes
cansado de las comas finales y las tildes
exhausto adelante la perspectiva de los años con mi rastreo
de errores y descartes traducción o dicción transitada
por los recuerdos que cautivos se pinzan de lumbre la máscara
ardo por los sueños como una enredadera digital
encojo los tallos extiendo las hojas alquilo las flores
a lectores autoinmunes a la letrabelleza fútil
la energía de mis manos boquea entrega
años de inmolación y molares que se escinden
a pedazos tragados en mañanas de pausa
aspectos de mi origen se desintegran
ardo en números primos y mis piernas
pesan un peso excesivo en este lugar de privilegio
en la habitación contigua al dormitorio
se exhiben pernos tacos tablas llaves de metal
buscan en mí una extensión en el orden
la lógica del deshielo el paso 1 antes del paso 2
para alcanzar la plena implicación del pronombre
en la cita con el autómata encorbatado
pospongo la entrada y la ruptura
para hacer señales de comercio a mis herederos apócrifos
blando como el vientre de una vaca
planteo a la almohada un tregua de anclas
ahora soy un ser de septiembres
y preciso reordenarme para cambiar de apellidos


sábado, 19 de mayo de 2018

menú del día



menú del día bar restaurante
de barrio ocupo mi mesa
pegada a la pared junto a una foto
enorme de un conjunto de cabras
y en el transcurso del primer plato
un humilde revuelto de gambas y ajetes
al alzar la vista de manera banal
observo en una mesa vacía
una botella ancha de cristal
medio llena de vino tinto
y escucho a mi padre
desde el fondo del recuerdo
con esa voz de padre decir:
pásame la frasca
y como un estúpido humano
busco en el google:
frasca: recipiente de vidrio
transparente con base
cuadrangular y cuello bajo
que se usa para el vino
y un calambre de frío
me atraviesa la boca hasta los pies
mientras lloro una risa idiota
o río dos lágrimas indecisas
hasta ese momento
oportuno y certero
en el que el muchacho rumano
me acerca el carajillo de Baileys
y no sé si es
por esta soledad de ahora
o esa astenia de siempre
o el efecto circular
de media botella
de vino blanco turbio gallego
tan fresco y tan fácil de beber
por lo que el tiempo
ese brutal psycokiller del amor
se ha sentado a la mesa
y sin permiso
ha llenado de migas el mantel




miércoles, 21 de marzo de 2018

Cala Puntal




Los gatos ya estaban allí
………………………… entonces
fue suficiente contemplar el cielo rojo de enero
perdiendo colores en la despedida
la pulcritud del mar desde el primer puesto
la limpieza quirúrgica
con la que el tiempo traza perspectivas
en las huellas del espejo.


De todos los ismos
el silencio
fue nombrado desde un parking
improvisado
el principal silogismo.



Los camiones circulan en una sola dirección
los vemos todos de frente
caras de extremaunción
hombres que conocen el final pero no saben
dónde será la próxima parada.


Desde el siglo contratado
-los relojes bien dispuestos a la huida-
nos llega la voz omnívora
el sonido del día que está pasando
los detalles que confirman
que hoy fue un día exacto y colindante
otro falso augurio
de lo que nunca seremos.





martes, 6 de marzo de 2018

Herencia


Ahora el vínculo es un código cifrado
en virtud de letras y números de nacimiento
tan lejano del tacto o del abrazo del sol.
Documentos triplicados que enuncian la ecuación
que hará cuadrar las cuentas en un soplo mortal.
Sonarán las canciones de moda como una nueva punción.
Me aletargaré en la víspera yo caracol sin lluvia
y dejaré los zapatos de andar la vida
junto a la cama de todos los sueños.
Pero ahora me falta una oración irrompible
que cruce los puentes una vez más
la tercera aguja del despertador
esa hora perdida que se va quedando en mis huesos
e intuye la oscura visión que arrastra esta noción de vida.
Me falta volver a comenzar como si no hubiera sido
labrador en las alturas de una noche formidable
en una antigua y majestuosa ciudad centroeuropea.

lunes, 22 de enero de 2018

En la notaría





Después de las firmas
en un agradable despacho
de una notaría del centro
y pedir después
los justificantes oportunos
que digan
a quien convenga
que estuvimos aquí
en aquel momento.

Tras obtener por fin
el certificado de posiciones
que hace constar en calidad
de apoderado el abajo firmante
y conocer de primera boca
que después queda
todavía por liquidar
la bendita plusvalía.

De saber que buenos hombres
velan por
el buen reparto
de bienes y acciones
y que quedan flecos
pequeñas piedras
frente a la rueda del carro
así en simple metáfora.

A dos días del final
del plazo establecido
seis meses ya del deceso
cautivos y desarmados
ya casi herederos
de una caja extra Premium
de recuerdos falsos tan gastados
como aquel sendero
que ya no lleva al lugar
en el que fuimos una vez.

Cómo saber si antes
los guisantes o la caída
la brecha en el mentón
si fue aguarrás o cualquier otro
líquido imbebible
si el colegio lejano
si la mano de la madre
en la frente
frente al vómito
si el balcón y los coches
que no eran aquel coche
si aquello que contamos tantas veces
y reímos
ajenos al contexto
pasó así realmente
o es tan sólo
una nube de recuerdo
veloz hacia su fin
la pluma de un recuerdo
del pájaro que en sueños
el envés del próximo recuerdo
todo
fugacidad.


martes, 26 de septiembre de 2017

Drástica





Qué son sino derrota
o retirada fuera de tiempo
estos poemas o el intento
vano de atrapar nubes que estallan?


A pesar de todo
nada ha cambiado
desde que no estás.
Yo sigo llorando a ratos
en el coche
agarrándome al volante
como a la tabla última.


Ya presenté los papeles
que borrarán tu impronta
y solo espera esperar
retrasarle años al recuerdo
hacer de la muerte
un limpio ejercicio logístico
que borre los rastros
que dejaron los ciegos.



Y abonarse al amor
como drástica medida
de supervivencia.




martes, 8 de agosto de 2017

Tan poca vida





Después de siete chicles
y trece caramelos de colores
envueltos en aséptico
papel plástico


de preguntas contractura
y respuestas cervicales

después de escuchar las consignas
sin encontrar los pretextos


de perdernos como un niño
en el extenso sofá morado
nuestros pies en la corriente de lo absurdo
lo noventa veces repetido


de estrujarnos hasta el moco y después
recordar la anécdota pero no el tajo

y trasladar a la espalda todo
el complejo ejercicio mimético
del insecto más evolucionado


después de agradecer la mano
y agradecer los ojos
agradecer el hombro
y después
agradecer el abrazo


después de tanta vida
y tan poca vida.






viernes, 4 de agosto de 2017

La muerte (I)





En la espalda acumulo
el peso
los 37 kilos
de tu posguerra.


Ahora que te vas
ya no te vas.
Eres la madera que me reflota
en el mullido sillón del abandono.


Ahora que no eres ni estás
ya definitiva y escrita tu ausencia
en el pulso abierto de los que dicen la vida
formas parte de mi geometría
solo y pájaro en el estante alto
los pies colgando de la pirámide.



Ni los putos bancos
ni los estúpidos burócratas
hacedores del tiempo
depredadores de la muerte tácita
no
tú no les miras
tú ignoras su ceño
con la mueca última
de la muerte tuya.