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sábado, 15 de octubre de 2022

Sunshine

 

En este tibio minuto
cargado de cielos hoscos
y calor terroso
soy el transeúnte central del verano
el hacedor de suturas
en la casa nuestra
un espantapájaros
sin pájaros que espantar.

En esta mañana extensa
que cruza la vida como a bocados
ya no escucho el trueno lejano
y el espejo se ensancha
cuando observa mi figura.

Llueve en otro país una hora antes
pero aquí el verano
es una mole de colores planos.

Tengo una cita con el Sol
a las 21:14 frente a mis ojos.
El día desaparecerá
tan rápido
como mi cerveza.



miércoles, 8 de diciembre de 2021

Almuerzo

 

Debajo de un olivo
urbano
tan desubicado como yo
transpira el tempo
plácido y matinal
tan solo
los sonidos municipales
aportan caos
en la soñada estepa
cuando cierro los ojos

domingo, 17 de mayo de 2020

Rocas rosas



Encontré las rocas rosas en un país rubio
sin saber que la brújula
alteraba el horizonte de las islas.

El caimán de piedra. La casita blanca.
Vuelvo a la presencia de mis predecesores
pétalos surcando olas y norte
se enzarzan con mi mirada anacoreta.

Las flores ahora
ya solo crecen en las aceras
el mar es un listón que cambia
de gama de color cada tres días.
Mi aliento se embosca. No puede
aceptar el rencor de las bandejas.

La espera es lenta. La lectura
limpia las manos con su arrebato.
Cuando despierto
ya no alcanzo al poema.

Cualquier árbol que abrazaré
me envía un telegrama.



viernes, 6 de marzo de 2020

Koutubia




Penúltim raig de sol
a l'esquerra de la Koutubia.
La plaça és un magma sonor
un ésser quiméric en constant canvi.
Pengen taronges d'un terrat vell.
Les dones recullen la roba
quan els colors es dilueixen.

L'últim raig de sol
acarona la terrassa panoràmica.
Tot es por vendre, tot té més d'un preu.
Els somriures són senyals per als nàufrags.
També les cames poden equivocar-se.



miércoles, 20 de noviembre de 2019

La espera



Espero.
Siempre espero.
A que pare la lluvia.
A que llueva
y que los dioses se ahoguen
de una vez por todas.
En un aeropuerto del norte
espero y mientras espero
intento un poema
un instante de tiempo entre dos luces.
Oigo voces esperando
y espero ser digno
de la palabra padre.
Ando pasillos intercambiables.
Desando escaleras accesibles.
Contemplo como la noche
es lo único que resiste.
Y espero
con la esperanza vana
con el corazón arrítmico
bombeando esta savia
vital supervivencia
como si fuera posible aún
la vida soñada el mundo nuevo
la revolución siempre pendiente.
Espero solo
acompañado de personas.
Espero a mis amores
que esperan conmigo.
Nadie detiene su paso.
Tampoco la lluvia espera.
Frente a la puerta 14
cuento luces por colores
alas que se elevan
al negro manto que sustenta
hombres
mujeres
el tiempo largo e inasible.
Una llamada.
Espero.



jueves, 8 de agosto de 2019

Remitido por




En el polígono hay naves
pero el mar es un señuelo
para los no iniciados.
El extrarradio una mandíbula
elevada al cubo
donde la tarde no pasa
sino anodina.

Las flores de la resistencia
incitan al verde con su lectura
y un libro de poemas
es un objeto vibrante
mal interpretado.

La muchacha de azul
viste un uniforme azul.
El hombre frente a mostrador
se lleva a su casa
al desconocido del lago.
Un camión engulle rotondas
a cada gris orografía.
Las montañas son un fondo
convertible en wallapop.

No está disponible aquí
la marcha atrás. Los coches
lucen sucios sus colores.
Una brizna de tiempo se desangra
en la esquina de la constelación.

Hay señales de vida
en todas las direcciones.
Aquí nadie pierde su codicia.
Una estructura de signos
te desemboca en los parkings.
El ángel mezquino cubre las apuestas.

Concierto la entrega.
Me identifico.
Mi número de envío tiene 14 dígitos
dos de ellos son letras
y termina en 7.