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jueves, 15 de abril de 2021

Otra variante del gris

 

El gris ciénaga que estos días
caía a plomo sobre las aceras
ha dado paso como una página
de un libro inacabable
a un magma de cielo cuasi líquido
cobijando pasos de los seres sin nombre,

Parece que la primavera empuja la puerta
intenta estallar con furia de niño
en lugares que fueron desiertos en la noche.

En las sucias esquinas de extrarradio
se está gestando otro milagro
otra vuelta d tuerca infalible
que nos mantiene anclados a la raíz.
Frente a mis ojos las colinas
ofrecen una nueva escapatoria
una perspectiva a que aferrarse
cuando la mirada no encuentre un horizonte.
Yo estoy en casa
subo y bajo escaleras
para retener la luz
los gorjeos de los pájaros
y el movimiento audaz de algunas hojas
en mi azotea.


miércoles, 16 de diciembre de 2020

Preguntas del día

 

De qué empeño hacer espada
ahora que soy premio en la vitrina
o escalera en espiral de dependencias?

Miro la señal como un poseído
alzo la mano y el turno es eslora.
Todo el ruido se adentra
y una carga de maleta enrosca su rueda
en las espaldas de los sobrevivientes.
Espero ante las puertas giratorias
mi lugar mi tropiezo mi pobre acto
de silencio en lienzo en blanco.

En qué nube me proyecto?
Dónde la canción afortunada?
A qué hora en qué lugar
por qué medio?


lunes, 26 de octubre de 2020

El tiempo del desconcierto

 

Un click me conduce a una turba de voces
encalladas como peces tras la Gran Sequía.

Extraigo palabras de las horas muertas
para establecer una arquitectura plausible.

Me pregunto en qué lugar no me encuentro
dónde se instruye esta antigua noción de claridad
en qué pasado se manifiesta este ahora
que muerde aire a dentelladas de sed.

Las palabras se unen por intuición o necesidad
estrechan el cerco a la distancia entre mis sienes
y revelan el paraje en el que permanecer silentes
como si fueran rocas frente a la marea baja.

Entre ellas buceo y me duele el oxígeno
que me ha de llevar a otra orilla incierta.



jueves, 9 de julio de 2020

Abre las manos


Abre las manos tus dedos de ahora
desoye el golpe que se amotina:
ruido alhajas rompiéndose
en la hierba fruncida de nosotros.

Abre las manos y cuenta un grito:
la necesidad
desmárcate del odio en la palabra
el lenguaje
como moneda
nombre de ti y de mí
sudor en mancha sobre la almohada
moja los sueños.
Abre las manos. Un vértigo
asola la calle. Los libros
son objetos arcaicos envueltos con polvo
fósiles en la cabaña
y esa manzana oscura
presenta colores de la podredumbre.

Es más fácil estar triste pero tú
tú abre las manos vencidas.
Estamos cosidos con cera
al gigante espantapájaros ciego
desmonta una lámpara abre una luz
también el sol está solo
y llora por los que no duermen.



lunes, 8 de junio de 2020

Ruido On


Aparece la lluvia
dentro de una caja de música
y el ruido de fondo
desvanece trayectorias.
Las plantas de exterior agradecen
la suavidad de los tejados
criaturas del aire
optan por el vuelo fácil
la mirada cenital en las antenas.
Por un instante el ruido blanco
deja de engullir alientos
encoge sus aristas
desteje las notas letales
por la quietud de unas alas.
Para los pájaros negros
no se hizo el insomnio.
Tampoco el tiempo
hizo muelle en sus sienes.
A esta humedad de ahora
a este instante breve
paréntesis entre una canción y mi cielo
le pertenece el silencio
una cascada de giros
un aluvión de aleteos
la alegría de volar
por encima del ruido
que arrasa los abrazos.



domingo, 31 de mayo de 2020

Nueva normalidad


El ritual se demora
en la higiene
las manos hacen crecer
los músculos
cuando la luz es un regalo
para los iniciados.
Rápidamente
el temblor
un pulso que acelera su instinto
de autómata.

En las antenas los pájaros
establecen ceremonias.

El último dictamen
deletrea nuevas rutas
hacia una nueva
subjetividad.



jueves, 21 de mayo de 2020

Derrota y limbo


Ahora que el cielo es un damero
en el ojo gris de una gaviota.
Ahora impacto de ruleta, cirros
de escasa filmografía, tachas en un mapa
virgen de signos. Ahora ya, pantallas movedizas
silencio de ahora, extenso en su extrañeza.
Ahora des-concierto de aves, insomnio predecible.
En extrarradios de amor una pústula breve
se expande en ondas de gran calado emocional.
Números con soga de ahora para aferrarse
en despachos con vistas, en drones tristes
con máscaras emoji para los días iguales
que nos han de acercar a un nuevo orden:
consigna en la sien, bordes del abismo
tambaleando, tambores que sangran antes de sonar.
Y ahora es un adverbio que no precisa complementos
para retornar a otro ahora: derrota y limbo.



miércoles, 13 de mayo de 2020

Nueva adversativa



pandemia pero flor
bulbo pistilo y rama
distancia social pero árbol
en bosque que se expande
corola crasa savia sabia
sonido de lluvia o pájaro
en lugares conquistados al silencio
vacío pero helechos
hierbas del verde entre asfalto
cactus envés hoja de filo
fino corazón vegetal de sol
y tierra mojada sin pasos
virus pero hambre
de agua y sube a los tallos
raíz embebida de noche
crisálida planta donde suelo
lanza liana de nubes rápidas
contagio pero alas de ave
sueño de mar loto de flor
en copas selva tundra taiga
prado de los enamorados





jueves, 7 de mayo de 2020

Mirar la vida pasar



El juego era vivir así
sin manuales de uso
ni guías para saber
utilizar los recursos
a los que nos abocábamos.

El juego era sobre vivir
pero nadie nos enseñó la llave
para cerrar los insomnios nadie
nos acercó la silla
para volver a caer
cuando el agua hizo pasillos.

El juego era este
pero nadie
nos propuso unas reglas.



martes, 28 de abril de 2020

Testigos



De sarcófago a terraza
de jaula a luz sedienta
que aplaude a los verdaderos
héroes de la vida al día.

De noche en lecturas alargadas
y días con soles de corazones
asumiendo el vértigo que es vivir
como mejilla que se ofrece al guante.

Viviendo en fin entre paredes de espanto
y ruinas que levantan una nueva quimera
con el amor y la conversación
testigos del momento estático
al que hemos sido lanzados
como marionetas sin hilos.




miércoles, 22 de abril de 2020

Puntos de calor en un mapa nocturno




La hecatombe se sirve en pedazos fríos
con mordaza de sosiego
pequeñas mantitas para los pies
y alambre seco en la mirada.
Suben a los mapas puntos de colores
los hermanos se tocan desde pantallas planas
trastean con las manos
las manos son hologramas de hastío.
Por la noche, superlunas y hospitales
blanquísimos pasillos en avenidas vacías
la espera poderosa del que no puede volver.

En notarías, en helicópteros, en cerrados cines
de verano, en bibliotecas públicas,
en hangares de ensueño, en flores
que no te di, en blancas
toallas de hotel, en mítines, en campos
de entrenamiento, en centros
privados de enseñanza, en rincones
tomados a la herrumbre, en conciertos
de pago, en antiguas ciudades imperiales,
en salas de desespero, en moteles
la soledad es una llama
que se propaga fértil.