martes, 26 de abril de 2022

Altea

 



Me rescata el cielo
sus virutas de atmósfera varada

la belleza silente
del espacio que me abarca

unos ojos morenos
y un cuerpo mojado
al final de la escalera
cuando el día aun no repite su plegaria.





sábado, 16 de abril de 2022

Viaje

 

Cuántos simulacros
vacíos de palabras
para llegar hasta ti
noche arcana del ahora
estación de paso
parada hacia otra noche
más negra
más última
en la que ser otro
simulacro de brote
legado en la ola
que volverá a romper.



miércoles, 13 de abril de 2022

des orden

 

Todo está en desorden.

Mi corazón acorazado
se descoloca.

El tiempo y las distancias juegan
en el equipo contrario.



viernes, 1 de abril de 2022

miércoles, 30 de marzo de 2022

El poema y yo

 

Alzo mi cuerpo cansado
antes de que la luz lo pida
y no escribo el poema.

Leo dos capítulos cortos
de una novela titulada
Los besos y aun así
no escribo el poema.

Intento el sexo tántrico
con fervor de enamorado
un sábado después de comer
pero el poema
se resiste a ser escrito.

Camino por las sendas
de los pueblos de mi provincia
y el poema no se presenta
a la cita pactada.

Sueño con mi madre de nuevo
como tantas otras veces
pero el poema
se atrinchera en las faldas
del sueño y huye como esa hoja
de noviembre que cayó
en el río alguna vez.

Bajo a la calle
compro regalos
aparco el coche
riego las plantas
bebo una cerveza
escucho canciones
en Spotify.

Las amigas los recuerdos
los viajes el vino los libros
las noches largas lo que hay
que hacer los despertares
largos sin prisa
la risa cuando
no la esperas
el poema
ancho y transparente
se pega a la piel
traduce el daño
se enquista en lo oscuro
y nace muerto.



lunes, 21 de marzo de 2022

puños

 

evitar el daño
crecer en los espacios oblicuos
donde el poder no llegue a mancharnos

también las manos
pueden ser puños



jueves, 17 de marzo de 2022

Labios para el amor

 

Las ascuas del amor y sus bienes
tan cerca del descenso arduo de las ciudades.

Nos amamos como últimos descendientes
de una casta de herejes
contemplamos
el lentísimo crecer de las montañas
sus cambios de textura
de la mañana a la tarde
de la tarde a la noche
e infinitos puntos de luz nos delatan.

En la iglesia rusa
escuchamos el canto
de la mujer del pañuelo ocre
y veo pasar entre mis sienes
la historia del sufrimiento de un pueblo
en tres segundos de mirada
al rostro cubista de un icono.

El llanto brusco y violento de un niño
las pálidas muchachas de ojos verdes
y violentos tacones
el hombre que se aburre en el jardín y nos pide fuego.

Nos amamos en labios
hechos para el amor
a las siete del amanecer cuando el sol
pinta al mar con siete olas.

Porque el amor nos hace mejores
más libres voraces más serenos
como el agua cuando ama a las plantas
o las plantas cuando aman a la luz.

Arrebatamos al tiempo
un paso en la salida
salimos al amor
perplejos de no mirar atrás
perplejos con la muerte de los sueños
y el acertijo que encabeza todas las puertas.

Perdidos emigrantes
hacia el cerca del color en los cielos
ávidos de pervivir en el nosotros
con las botas de vivir dispuestas
al arrebato de la altura
nos salimos del paso
nos protegemos del miedo
nos encontramos en el sueño
como animales que extinguieron sus épocas
en distintas tormentas del planeta.