jueves, 17 de julio de 2014

Condicionando






Si pudiera partir una canción
en dos naranjas transparentes
devolver el tiempo idiota
a su curso libre de afluente
o encalar la hierba en tus adentros

si pudiera
arder como amapola de verano lento
escupir cuchillos a garganta de pájaro
y desnudar al cuatro por la cáscara
en su fase azul planeadora

si yo supiera el vértigo tigre
y subir escaleras sin necesidad de cuños
andando a ras de nieve o leche
en otras blancas minas de sueño o de cinabrio
plantada la semilla en correccional de ciudad pobre

si aún así pudiera ver
al unicornio irascible
la suela rota de una máscara sin tacón ni talón
en cada uno de tus sueños pudiera yo
ver una metrópoli incendiar de quimeras
lentamente amontonadas sus ascuas como plumas

si nómada pudiera arder en un asedio
de naranjas demediadas y pechos ubres de mujer
con peces de colores en todas las arcadas

si tu mano pudiera y sur siempre
y besos de fresa como las de antes

lunes, 14 de julio de 2014

Corazonada




Ni la lluvia dando cuerda a los geranios
ni la fuente de aguas blancas
temblando en los rostros
como orgasmo batiendo los tendones uno a uno.

Late el planeta mientras barremos el patio
hojas secas y excrementos extrañamente negros
de pájaros provisionalmente urbanos.

Ritmos e instinto
mirando hacia adelante
hacia la vida que recupera su pálpito
sin mirar al lugar del que venimos.

Hay amor y polvo
y amor y polvo en paredes
y ventanas de curiosas formas ya sin rejas
liberadas de la carga del hombre como género
como losa incandescente en los siglos de avaricia.

Delante del edificio
el sol repite la danza y la dulzura que equilibra el calendario.
Una bicicleta verde es un símbolo
los subtítulos se muestran incapaces
de descifrar el lenguaje no verbal.

Un piano y una bicicleta
son objetos principales.
Las notas que acarician un día indefinido
son ahora como esponjas espumosas en la piel.

En busca de un premio desconocido
hemos caminado descalzos sobre desiertos feroces
cuando lava era solo una palabra
carente de referencia.

Los pasos borrados
lluvia escasa y viento dañino
pero la piel protege al alma cuando busca refugio
en hoteles superpoblados
de hombres con traje
planeando pequeños incendios que prescriban el amor como morada.

Corazonada!!!



viernes, 11 de julio de 2014

Palabras que no encuentran elocuencia


Dialogo con esta ausencia tuya
que dibuja planos de habitaciones nuevas
en el cielo
desde dunas
en continuo movimiento.

Escribo el poema que te pertenece
a la hora en que no eres
ni estás ni ya te esperan.
Soy el ahogado que sopló las velas
en tu balsa de madera
el hacedor de viajes en tu estirpe de frutas
que verifica
todas tus mutaciones.

Me coso a tu espalda
como mantis depredando
palabras que no encuentran elocuencia
cuando el abrazo
tiene más de cien acepciones.


lunes, 7 de julio de 2014

Taxonomía de heridas y máscaras




Esto es lo que sucede.

Son cinco las heridas.
El daño subjetivo se agrupa
en subgrupos que
por supuesto
derivan sus consecuencias
en diferentes ramas que se
estratifican en forma de
árbol genealógico hasta
hundirse sin fin en las
entrañas mentales desde
que el tiempo es la medida con
la que nos hallamos.

A las cinco heridas
le corresponden de forma
unívoca y a la vez
aleatoria cinco máscaras
cinco disfraces de oficios dispares
que como colores únicos
en el reino animal
advierten
del peligro
en mí en ti y en ellos.

No es necesario
ni aconsejable
dejarse embaucar
por el sentido literal de las palabras
o caer en el foso irrellenable
que van creando párrafos
números letras seguidas de guión
en orden estrictamente alfabético.

Las heridas y las máscaras
se mojan
se reproducen
se expanden
se intercalan
confunden sus límites
como células primigenias
se nombran con vocablos
poco intensos.

El cuerpo es el arca
que encarna la misión
la señal infalible
para un observador concienciado.

Aceptar sin juicio
el lamento es una mesa sin patas
aprender
de la experiencia
como animales empíricos
superar las creencias
que mecanografían nuestro origen
y los pasos
hasta llegar aquí.


viernes, 4 de julio de 2014

Fenomenología de hasta cuándo


Golpes que se enquistan, heridas
que se empeñan
en no partir,
luces que dañan la córnea
y no es verano en el norte del planeta.

En laderas de polvo
fijado a los pasos
se enzarzan las púas,
los cordones aprietan el pulso
como camaleones inmóviles
antes del ataque.

¿Quién puede adivinar el rayo,
someterse sin ceniza a la tormenta?

¿Quién anota
la periodicidad de las corrientes
cuando las bicicletas son hojas
atravesadas por muros
que reflejan vacaciones
ya pasadas?




miércoles, 2 de julio de 2014

Ya va siendo hora


Me mira con rostro cansado
de vez en cuendo desde
el espejo
mientras me afeito
lavo mi cara o
me cepillo los dientes.

Es extraño porque
murió hace más de cuatro años
y él no creía en segundas
oportunidades.

He probado a cambiar
los azulejos del baño
el lavabo y el cristal
que me refleja cada
nueva mañana
pero sus ojos perdidos
mantienen la mirada
desde el otro lado.

Creo que ya va siendo hora
de que mi padre y yo
hablemos.


lunes, 30 de junio de 2014

Insomne




Es un insomnio bicolor,
huérfano,
tan completo de aprendices
como de cometas negras,
tan liviano que parece
la superficie del mar a esa hora
en que los sueños aún no tienen
ventanas al mundo.

Recorro su latitud,
la anchura de la cama que lo proyecta
como arma arrojadiza,
la textura de sus vestidos,
los parches que liberan sus tres noches
igual que anticuerpos adheridos a aquello
tan poco palpable
en esas horas frías.

Mi insomnio tiene una vela afilada,
ata sus jarcias
a nubes pertrechadas
de agua primera.
Me oxida los tendones, alisa
los témpanos que me naufragan
cada vez que el sueño equivoca su vínculo.

Tres días largos y angostos
con pasadizos con vistas a hoteles
en fronteras móviles como dunas
donde mis brazos y piernas se agrietan
o cambian
súbitamente
su longitud y su certeza,
la cálida textura
de saberse extremidades.